¿¡Más impuestos!?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para estos efectos las reformas a nuevo, sorpresa, no valoran un piso un extra céntimo. Las autoridades no valoran un piso por lo que se ve de bonito. Todo va por la antiguedad versus metro cuadrado.

Al pasar del cónyuge a algún hijo sumar otros 120.000€.
Y van 180.000€. El truco de esto es que tampoco van a esperar sentados en dos sillas para el cobro. Presionan para que la gente pague en un plazo perentorio.

No preocuparse. Ahora, las inmobiliarias ofrecen venderle el piso a la brevedad de acuerdo a la urgencia. Se ve por ahí: “Vendemos su piso en 8 semanas”. Cuidado, al ser una venta urgente el precio ha caído espectacularmente. Así ya no vale 200. Ahora son 150.

Al fin de cuentas han evaporado, en caso de liquidar los tres pisos, (O cuatro) otros 150.000 Euros.

Total 180+150=230.000 €. O sea que el precio original de un piso ni alcanza para pagar los impuestos de los tres.

Estas cuentas, como todo, por supuesto que son debatibles. Pero faltaría todavía agregar un 10% de comisión para el despacho buitre que “Administran” los trámites.

Los bancos, “Facilitan” préstamos para el pago de estos desatinos…hipotecando el piso ... que quede. Préstamos que no son gratis. Y dale. Agregar.

Como el señor Loriganes es tan aficionado a las trinquiñuelas, habría que avisarle de intentar algo al respecto, las multas disparatadas aumentarían estos gastos fuera de todo cálculo.

Para acabar la trampa, parecería que el principal tramposo no sería el tal Loriganes sino el mismo Estado. Los pisos se tasan sin ver ni visitar, desde el escritorio del burócrata de turno y generalmente queda por sobre el precio de mercado … sólo a la hora de pagar los impuestos. A la hora de intentar venderlo el precio se desploma.

Aquí hay dos enlaces que comentan el tema. Pero revisando el internet se encuentran grandes cantidades de artículos.

Enlaces:
1) Sucesiones y Patrimonio:
2) Impuesto sobre Sucesiones:

Se llama “Revertir el capital”. Esto es que el capital regresa a quienes lo merecen. Los de arriba. Se acabó la fiesta.
La gente de clase media que ha invertido tantos esfuerzos durante décadas en intentar capitalizarse, tendrá que aparcar sus sueños una vez más en forma fulminante.

La treta de apoderarse de un sinnúmero de viviendas ha sido bien pensada. Hoy es el Covid. Mañana será la guerra de Afganistán.

La psicología del mafioso es aquella en la que piensa, sin importarle el daño que hace al prójimo: ¿Si todo el mundo roba, porqué yo nó? ¿Si todo el mundo hace daño, porqué nó yo?

Aquellos que han hecho tantos esfuerzos en remodelar sus pisos no les habrá servido de nada. Los revendedores arrasarán con todo y lo pondrán en la acera. Se llama dejar el piso: “Diáfano”. Ni se les pasa por la cabeza que los nuevos ocupantes pudieran utilizar algo de todo eso.

Bienvenidos a la Era Pos-Covid.

Eramos tres estudiantes de la Universidad que empezamos este sitio web. Uno se fué, quedamos dos.
Las personas que en un principio nos daban algún dinerillo ya no están, pero igual continuamos esta página
Es mucho trabajo gratis.

A los señores y señoras propietarias respetuosamente quisiéramos ofrecerles un comentario simple y entendible de como están las cosas. que con los tiempos cambiantes, cambian las leyes … los impuestos … y las deducciones a la propiedad.

Como al Estado le hace falta más dinero, para seguir disimulando, recientemente se ha aprobado un aumento a los impuestos sobre la herencia.

En caso de fallecimiento, si el cónyuge hereda, paga aproximadamente un 10 % sobre el valor de una propiedad.
Un hijo, el 20%.
Un tercero, el 30%.

No parecería tanto si no fuera que en el caso de nuestro honorable presidente/dictador/vitalicio, como se ha amañado tres pisos, tendrá que pagar su viuda, sobre un valor básico por piso de 200.000 €, un 10% .Unos 60.000€ por los tres. Sin contar si hay un cuarto piso. Como el 2º - 3ª en el cual ya está haciendo más reformas.

Como la pobre seguramente no tendrá tamaña cifra tendrá que vender un piso para pagar. Como los pagos son a corto plazo, tendrá que venderlo a un precio de extorsión. Allí perderá 50.000 €. Las multas exorbitantes caen como bombas, en caso de no pagar en los plazos perentorios.