CLAUDIA OLIVERAS TORRENT

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lo cual no tiene ni pie ni cabeza porque es muy fácil en este barrio, donde todo se sabe, encontrar quien ha tenido el desatino de comprometerse con tamaño mafioso.

Pobre señora. Desde aquí le escribimos de todo corazón que no le ocurra ningún daño ni contratiempo.
Sugerimos que la solución sería acercarse al Ajuntamiento y denegar la firma. Anularla. Impedir que la cosa siga adelante. Sacarse el compromiso de encima.

Lo que es de imaginar es que este señora jamás le hubiera firmado a un individuo de ésta calaña. Ni siquiera con ese aspecto. Han habido embajadoras. Exactamente dos. Han contactado a la señora Oliveras, y con sonrisitas y palabras dulces lograron su firma.

Vivimos como en el Far West. La gente vivía a 200 km de la oficina del sheriff más cercano. Ahora, en cambio, la oficina de la comisaría, parecería que se encuentra a 2000 kms.

La señora Claudia Oliveras Torent seguramente ignoraba los antecedentes criminales del señor Loriganes. De los cuales podría informarse, con que sólo alguien de este barrio le informe de la existencia de este sitio web. Dedicándole unos minutos a su lectura de las diferentes entradas, le daría lugar para horrorizarse lo suficiente como para enterarse.

Se podría agregar que el señor Loriganes, siempre sorprende a los vecinos con nuevas fechorías.

Ahora, parecería, que ha logrado meterse en el piso de la fallecida Doña Rosa, por cuánto el “2º 3ª” figura como emplazamiento (EMPLAC,AMENT) de las obras. ¡Pobre Doña Rosa! ¡Su peor enemigo se le ha metido en su propio piso!

Con qué malas artes lo ha logrado no hay pruebas fidedignas, pero es evidente que dinero para comprarlo no tiene. Por lo tanto con que dinerillo ha contado, adivina adivinador … ha sido el dinero depositado ¡Confiadamente! a su cuidado, de los fondos que aportan los señores y señoras propietarios de éste edificio a los efectos de la manutención del edificio.

Como el muy truhán se tiene en muy buena opinión de sí mismo, digamos que sólo lo ha pedido “prestado”. Con la promesa hecha a sí mismo de devolverlo “A su debido tiempo”
Esta maniobra acarrea el inconveniente de que para sacar dinero de esos fondos, necesita la firma de un segundo implicado. Que sería algún otro miembro de la comisión de propietarios.
Otro cómplice. Más enriedos.

En Galicia, hace décadas, las autoridades, Don Fraga y Cía, acometieron una barrida de todos estos ejemplares.

Es una desgraciada coincidencia que las fechas en Galicia de lo que fué en llamarse “La Gran Desbandada” coinciden aproximadamente con la fecha de llegada del Loriganes a Barcelona.

Las/los vecinos aseguran que ya no se oyen desde hace muchos años las palizas, que se oían, desde el hogar de Don Loriganes.

Señora Oliveras: Compadézcase de los vecinos de República Argentina 273 y no le firme más nada. La que por error ya le dió, por favor, quítela. Es un trámite de sólo unos minutos y le ahorrará más dolores de cabezas.

Para quitar su nombre y apellido de tan horrenda noticia de este abuso haría falta un documento del Ajuntamento en el cual se atestigua su denegación e inocencia de ésta responsabilidad. Adosada en el espejo de entrada del vestíbulo de República Argentina 273. Mínimo durante 15 días. Su nombre no será necesario incluirlo

Esta noticia quedará como está, pero sin su nombre y apellido. Absolutamente gratis, por supuesto. No somos mafiosos, como el Loriganes.

Y ya no le firme más nada al tal sabandija.

Tenemos información fidedigna que usted es una buena persona, no tiene culpa y lo hizo de buena fe.

 

¡Pobre señora Doña Claudia Oliveras Torrent! Pues que ahora, lo que ahora ha hecho nuestro querido Presidente Basanta Loriganes, es abusar de la inocencia de esta buena señora y la ha presionado, argumentando lazos de amistad,
a firmar la admissió d´assabentat . Este es un tipo de trámite que sirve para obtener un permiso de obras en el Ayuntamiento de Barcelona.

El señor Loriganes tiene como práctica habitual el abuso de personas confiadas e incautas

ENLACE AL DOCUMENTO

La razón por la cual Basanta Loriganes se ha tomado la libertad de fastidiar a un tercero (tercera) es, de no dudar, que debido a sus sospechosos antecedentes, ya no puede firmar nada.

Se puede ver que tal documento, infantilmente ha sido tachado el nombre de la inculpada, para desligarla de obligaciones legales.