LOS RUIDOS
EN LA AVENIDA
REPUBLICA ARGENTINA 273

La Avenida de Dalt hacía tanto ruido que se decidió cubrirla con un techo.

Una construcción gigantesca y Babilónica que ni tuvo mayor repercusión en la prensa local. Pero sí que tuvo una gran repercusión en el resto de Europa. Sobre todo en Inglaterra.

La razón por cual la prensa Europea se interesó en el tema fué porque se enfatizó la estrecha relación entre los ruidos y en cómo podría afectar la salud de los Seres humanos.

Se descubrió que los vecinos de la Avenida de Dalt
tenían uno de los promedios de vida más bajos de toda Europa.

Esta circunstancia no tenía ninguna coincidencia con el resto de la población de Barcelona, ni de Cataluña, ni aún de España, por poseer uno de los promedios de vida mas altos no sólo de Europa, sino de todo el mundo.

Al notar tales irregularidades alertaron a las autoridades de que si se podría suponer que la razón de ésto era que el tráfico de la carretera estaba afectando la salud de los vecinos.

El descubrimiento de tal siniestro hallazgo se lo debemos nada más y nada menos que al personal del Hospital Del Valle del Hebrón, que se encuentra en la montaña unos pocos metros arriba de la avenida.

La zona es muy urbanizada a ambos lados de la carretera.

Se debate si el semi-secretismo se pudiera deber a que la difusión de tamaña información pudiera provocar un desplome de los precios inmobiliarios en la zona

Aunque el punto y comentario de ésta página sería en como los ruidos afectan la salud de las personas.

Que sí pues. Sí afectan.Enferman y matan.

En la Avenida República Argentina 273 no se tiene la menor consideración a éste concepto.

Se hacen reformas totalmente innecesarias a los efectos de ganarse una buena comisión.

Seguramente se reparten los beneficios entre los entendidos de la pandilla.

Doña Amelia de 94 años tuvo que aguantar los ruidos por semanas enteras y falleció probablemente de agotamiento.

Varios habitantes sufrieron tal tortura por tiempo prolongado y si bien su salud sufrió grandes deterioros, sobrevivieron. Varios de ellos pasaron por depresiones e insomnio. Jamás se informaron si algunos de los vecinos trabajan de noche. La comunidad de propietarios consideran a los inquilinos como si fueran de una raza inferior, y los tratan con total desprecio. No lo ocultan. En realidad, se podría decir que los tratan como animales.

Le faltan el respeto a todo el mundo por igual. Subir al ascensor con cualquiera de ellos es de esperar que en cualquier momento le escupan a uno en la cara. Es amargante por decir poco. A los miembros de esta banda les divierte, les da satisfacción, y un sentido de estar realizados en la vida. Afortunadamente son sólo cuatro o cinco los chulos burlones y puede ocurrir que uno tenga la suerte de no cruzarse con ninguno de ellos.

Están convencidos que los inquilinos son sus enemigos naturales. O sus inferiores. O que han llegado a este edificio a hacer daños. O por no ser propietarios son unos inútiles que deben ser corregidos y enderezados

Administran el edificio como si fuera un criadero de gallinas.

Los ruidos de este edificio
también han producido el Zoster
a uno de los habitantes de ésta casa:

Un inquilino, de 79 años, sufrió una trombosis y perdió parte de la vista debido a los ruidos.

Si protestan, aún respetuosamente, les contestan ¡Tómate un tranquilizante! ¡Estáis nervioso!

¡¡Han extorsionado el precio del mantenimiento de las escaleras de 25 a 100 Euros por mes!!

¡¡Están acumulando una pequeña fortuna por cuánto son 4 apartamentos por piso y son 8 pisos!!

¡¡Agregar los cuatro locales de la calle que ni usan escaleras ni ascensor ni nada!!

¡¡Sin verguenza ninguna están planeando acumular suficiente dinero como para emprender nuevas grandes reformas!!

¡¡Asimismo, la mayoría de los propietarios son gente mayor que no les sobra el dinero, y necesitan cobrar alquiler sólo para tener para vivir!!

En plena pandemia.

!Por la presente se exige que devuelvan
todo el dinero acumulado a los propietarios!