EL ASESINO DE LA AVENIDA REPUBLICA ARGENTINA 273

 

Basanta German Lorigados

Leer para creer. Nos ha tocado vivir una segunda etapa histórica del Far West..

Doña Amelia, de 94 años, estaba en estado realmente delicado por cuanto llevaba años sin salir a la calle.
Era atendida por otra señora.

Aparte de la señora Amelia, colindante vive otra anciana llamada María Angeles.
Delgadita como un palito y muy pequeñita. Muy mayor, y voz temblorosa, e
s una
ferviente defensora del tal Loriganes, por cuanto compartió presidencia y
vicepresidencia con su ex esposo fallecido hace unos años.

A pesar de haber habido un gran estruendo a lo largo de semanas afirma no haber
oído nada y asimismo no haber conocido a la señora Amelia, siendo vecinas por
aproximadamente 30 años.

Es la que se ocupa de llamar por teléfono a otras ancianas propietarias como ella para
convencerlas de que voten y apoyen la gestión de Loriganes.

Por la presente, y por el momento no tener otros medios, nos agradaría poner una denuncia contra el señor Loriganes por abuso y manipulación de la pobre señora María Angeles. Su vecina durante décadas, puerta con puerta, a la que presiona de continuo para que lo secunde en sus fechorías. Con más de 80 años, mal del corazón y con marcapaso inserto.

¿Hay alguien ahí que cree que puede ayudar?

Fué una trágica coincidencia el fallecimiento de la señora Amelia durante las obras.

Interrogado acerca de ésto contesta: ¡No me importa! Acto seguido ataca físicamente, según su costumbre.

Ni más ni menos. Hay que ponerle nombre a las cosas por lo que son. Doña Amelia de 94 años vivía al lado de uno de los pisos adonde vivía una de las hijas del señor Lorigados, con sus dos niños. La señora Amelia hacía años que no salía fuera de su piso. La atendía una mujer que vive cruzando Rep. Arg.

Se comenta que Lorigados le tenía pica. Parece ser que la anciana, siendo propietaria, no le apoyaba los proyectos para su provecho.

La hija del tal Lorigados se fué y el comenzó otra reforma total con trabajos que duraron un mes y medio. Piso, paredes techo, baño, cocina.

Cuestionada la joven señora acerca del Lorigados, ella responde que ése no es su padre. Su hermana mayor, coincidentalmente ofrece la misma respuesta.

Aproximadamente por Noviembre 2019. Comenzó la reforma del piso de la hija. Con martillo automático ensordecedor, su especialidad. Duró un mes y medio. Temblaba toda la casa. Otra vez, otro infierno.

Alguien habló con Loriganes para suplicarle respetuosa y amablemente que por favor suspenda los trabajos. Que al lado vivía Doña Emilia de 94 años. Que la va a matar. Contestó como de costumbre con una horrible mueca/sonrisa exageradamente teatral/satánica “No me importa”.

(Ya otra vez caímos en lo mismo cuando otro vecino le suplicó: “Me está matando” en ocasión de la “reparación” del vestíbulo, que contestó con igual sonrisa: “Espero que le guste”)

Interpelado se le dijo“¡Pero eso es un acto criminal!. Haciendo una mueca criminal montruosa repitió por segunda vez: “No me importa”. Sonriendo en forma teatral y exagerada a sus anchas esta vez muy satisfecho de sí mismo. A continuación, sonriendo ampliamente, según lo hace siempre, atacó a golpes al interlocutor.

La señora Amelia coincidentalmente falleció a los pocos días.

La funeraria puso en un estante en el vestíbulo las tarjetas anunciando el funeral de Doña Amelia aproximadamente a las nueve de la mañana. A las once de la mañana alguien ya las había hecho desaparecer.

El barrio, por un lado está escandalizado. Se murmura que Loriganes las quitó intentando que nadie se entere del asesinato perfecto. La gente murmura pero nadie se quiere meter. Como se acostumbra.

Por otra parte hace unos tres veranos fue visto por más de un vecino el señor Loriganes que se había brincado la ventana que da al pasillo del primer piso, que da a un patio interior, y se puso a examinar atentamente las ventanas de los pisos de arriba. Dos veces, en días diferentes. Hubo una tercera, que al oír entrar a alguien desde la calle, salió huyendo escaleras arriba abandonando la ventana abierta. Al salir en su persecución escaleras arriba, un vecino alcanzó a ver como cerraba cuidadosamente la puerta de su piso para no hacer ruido.

Fueron efectuados tres atracos simultáneos, y los únicos que se encontrában en el edificio, por estar todo el mundo de vacaciones, eran este sujeto y un par de vecinos.

A las pocas semanas el sospechoso encargó la instalación de cámaras, con lo que así quedó fuera de toda sospecha. Por supuesto se ganó su buena bonificación. También.

Se le puso denuncia por robo pero la policía que llegó a investigar dijo que había falta de “pruebas”. Que las pruebas se deben aportar por los mismos denunciantes. Lo cual dificulta las cosas bastante, porque en otros países las pruebas las aporta personal policial. Un ciudadano cualquiera no tiene la capacidad para la recaudación de pruebas en forma profesional.

Ladrones y estafadores viven protegidos por leyes incompletas.

Este sujeto se lo puede ver a veces en la parada del bus frente a la puerta del edificio. Es de ver cómo la gente evita su contacto. Hasta su mirada. Infunde miedo. Más interesante aún es de observar cuánto orgullo le produce el infundir temor en su entorno. Examina autoritario su espacio circundante. Ensaya poses bizarras. Miradas agresivas felinas. Saca pecho. Le da muy buen resultado, Las Madres, disimuladamente, recomiendan a los niños que no lo miren.

La vida entre vecinos está muy dañada. El comportamiento pandillero de estos cuatro o cinco propietarios mancomunados, siembra una semilla de maldad y desconfianza entre todos los habitantes de esta casa.

Es imposible una vida normal de barrio en estas condiciones. Esta situación nos pone a todos contra todos. A ello se dedican estos maleantes, divide y reinarás.

asesino de la Avenida República Argentina

Como la esposa de éste maleante está implicada, por haber firmado papeles en falso, y por si fuera poco, éste irresponsable ha hecho firmar también a sus dos hijas, ocurre que la más chica, que vive en el 3º 3ª, tiene dos niños pequeñitos.
Sólo para el caso de que se lleven presos, simultáneamente a los tres, ocurriría que los dos niños, quedarían a cargo del destacamento policial que efectúe las detenciones.
Por lo tanto, cualquier persona que pueda leer éstas líneas, que tenga contacto con éstas personas, sería cosa de advertirles del peligro inminente, a los efectos que estos dos niños tengan adónde encontrar refugio para el caso de que su Madre sea detenida.

¿Le ha interesado?

Damos plena autorización a cualquier persona interesada en copiar/pegar parte o el total de ésta página, a los efectos de su distribución y proliferación. Del tema de la Avenida Republica Argentina.

Por fa enviar copias a quien les plazca. Que el mundo se entere.

El planeta se los agradecerá.

Si viene un incendio ¿También dirán "No te metas"?

Primero vinieron por mi vecino. Y no dije nada. Luego vinieron por mi otro vecino y mi señora me dijo: "No te metas en problemas" Luego vinieron por mí, pero ya era demasiado tarde.

Avenida Republica Argentina 273